¿Qué dice mi corazón sobre lo que son las emociones? ¿Qué dice la biología? Aún no lo sé con certeza. Solo las siento. Las siento como algo que me pertenece, como algo que vive dentro de mí, pero que muchas veces no sé cómo nombrar ni cómo transmitir.
Los ojos se me llenan de lágrimas sin aviso. Se me hace un nudo en la garganta que no pide permiso. El estómago se cierra. Corro al baño. Siento ganas de vomitar. Y luego, de repente, un calorcito suave y misterioso entra a mi corazón e inunda cada rincón de él…
Pero no sé cómo se llaman.
Solo las vivo. Paso por su lado sin reconocerlas, sin reconocerme. Como un extraño que aparece detrás de una puerta y me observa desde lejos. Quiero acercarme, pero temo que me descubran. Temo que vean que soy vulnerable, que me quiebro, que soy frágil. Así que las escondo.
Las guardo en el cajón más lejano, el más escondido, el que nadie visita. Para que no las encuentren ellos… pero tampoco yo. Me olvido de que son parte de mí. De que ellas son precisamente lo que me hace humana y a la vez divina. De que son ellas las que ponen luz en mi vida y también las que, por instantes, la oscurecen. Soy una persona rota que se muestra completa, para que no digan, para que no piensen. Para que no puedan hacerme daño. Sin embargo, el daño me lo hago yo.
¿Porque las saco de la escena? Porque intento ocultar ante el mundo lo que realmente soy, mientras me derrumbo en silencio en mis momentos de soledad. Construyo una armadura perfecta hacia afuera y adentro… me deshago.
Oh, benditas emociones. Cuánto me falta aprender de ustedes. Cuánto me falta aprender de mí.
Vengan a cenar conmigo esta noche. Vengan a compartir este espacio, esta piel, este corazón que por tanto tiempo les cerró la puerta.
Aquí pertenecen. Siempre pertenecieron.
Hoy las recibo con amor.






Sanar el corazón, sanar ...
Posteado Feb 21, 2019